La designación de Ariana Rejón Lara como presidenta estatal del PRI en Campeche, en sustitución de Ramón Santini Cobos, y la llegada de Jorge Esquivel Ruiz como secretario general, ha generado incertidumbre en el partido. Aunque la nueva dirigencia no ha emitido comunicados oficiales ni organizado eventos para la militancia, la falta de respuesta ante la situación política refleja posibles tensiones internas.

Durante la gestión de Santini Cobos, el PRI experimentó pérdida de espacios políticos, renuncias de alcaldes y diputados, generando descontento. La rapidez de estos cambios plantea interrogantes sobre la legalidad y transparencia del proceso, considerando la prohibición de modificar dirigencias durante seis meses antes de elecciones, según la Ley Electoral estatal.

La crítica se dirige a la falta de claridad y a la posibilidad de movimientos irregulares en el seno del PRI. ¿Será?

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